El cuidado de la barba: ese gran desconocido.

 

Hola amigos de Barlovento Beards&Tattoos, de los tatuajes y/o las barbas. Con esta entrada quiero dar por inaugurado este blog, en el cual iré subiendo artículos que creo os interesarán, tanto para los amantes de la tinta como de las barbas y bigotes.

 

Y para esta efeméride no veo mejor tema que el cuidado del vello facial que, aunque penséis que no tiene misterio, es más complejo de lo que parece. Y si no, atentos.

 

Cuando un hombre se plantea dejarse barba (siempre que le crezca lo suficiente), empieza a plantearse si merece la pena. Por un lado, no tiene que afeitarse a diario, o cada tres días, y eso es positivo. Por otro, cuando el pelo empieza a salir, comienzan los picores y la escamación de la piel, que es muy molesto. Eso es negativo.

 

Esos picores y la sequedad cutánea se producen porque el piel se está adaptando a la nueva situación. Suelen durar unas cuatro semanas. Así que no desesperes. En este caso, usar un aceite nutritivo hace que la piel se hidrate y se calme, y hace desaparecer la descamación bajo el pelo.

 

Una vez que la barba tiene cerca de un mes, y la piel se ha adaptado, hay que empezar a pensar qué queremos hacer con ella. Podemos ir recortándola para llevarla corta. O podemos dejarla crecer cual náufrago sin control. O podemos, y este es el caso que voy a tratar hoy, dejarla crecer de manera ordenada y cuidarla como lo que es: nuestro tesoro...

 

Una gran barba conlleva una gran responsabilidad, y no debemos tomárnoslo a la ligera. Os numero lo que es recomendable hacer para lucir un bello facial envidiable, con un aspecto sano y limpio. Allá vamos.

 

La barba hay que lavarla A DIARIO. Si, si, TODOS los días. Hay que tener en cuenta que el pelo rodea una zona muy importante como es la boca. Comes, bebes, estornudas, te atusas la barba con las manos,... Aunque también se considera una barrera para los gérmenes, su higiene debe ser importante. Para ello, no uses el champú que usamos para el cuero cabelludo. Usa un jabón específico para barba (mejor si incorpora acondicionador) puesto que ni el pelo es el mismo que el de la cabeza, ni la piel es igual. Reblandecerá el pelo, lo suavizará, e hidratará la piel del rostro. Indispensable.

 

Tras el lavado, sécala bien. Una barba húmeda olerá a perro mojado. Si no es muy larga aún, con una toalla que reserves únicamente para la cara. A golpecitos ve quitándole la humedad hasta que quede seca. Si ya tiene una longitud destacable, usa secador. No más de 30 segundos y a potencia media. Mientras secas, usa un cepillo para estirarla y desenredarla. Puedes usar un cepillo que desenrede bien, sin tirones.

 

Por último, el toque distintivo. Una vez seca, aplica en la piel un aceite o un bálsamo. Es importante que el aceite llegue a la piel. Existe la idea equivocada que el aceite es para el pelo. NO. El aceite nutre e hidrata la piel y, a su vez, impregna el pelo, dejándolo con un brillo y un aroma excelentes. Una vez aplicado uno u otro (en otro artículo explicaré la diferencia entre aceite y bálsamo) cepilla la barba con un cepillo especial, con cerdas de jabalí, que lo acabará de desenredar y distribuirá el aceite de manera homogénea.

 

Y si tu bigoote es rebelde y quieres estilizarlo, usa cera para fijarlo y darle un aspecto propio de un gentleman.

 

Ya sólo te queda salir a la calle y lucir ese pedazo de barba que Dios te ha dado... pero que cuidas tú. Un saludo y hasta pronto!

 

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